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Besenwirtschaften

"Capitulare de villis vel curtis imperatoris"
(Decreto sobre los bienes y las propiedades imperiales)

Qué palabras más mágicas para un verdadero amante del vino, aún cuando el latín no sea su fuerte. Esta acertada ley promulgada por el rey Carlos "el grande" permitía a los granjeros y los viticultores comercializar una parte de sus cosechas y vendimias de manera directa en el año 791.

Así pues, este emperador fue el que nos ha proporcionado nuestras queridas Besa (forma acortada de Besenwirtschaft ), hecho el cual que, por sí sólo, le habría hecho merecedor del sobrenombre "el grande". En este contexto se desarrolló lo que en otros lugares ha recibido el nombre de "Buschenwirtschft", "Straußenwirtschaft" o "Heckenwirtschaft", todas ellas bodegas familiares y que resultan tan típicas y especialmente apreciadas en la zona de Stuttgart.

Quien haya intentado encontrar un sitio libre en una de estas bodegas a las ocho de la tarde se puede hacer una idea de lo mucho que estos lugares atraen a la gente. En este momento, es donde los suabios dan fe de que en un banco para dos también se pueden sentar cuatro. Es un poco estrecho y hay mucho bullicio pero el ambiente es genial. Se cuentan historias, se ríe, se canta (a veces incluso sin necesidad de instrumentos; entrada la noche las canciones toman un cariz más pícaro y, a veces, no aptas para menores) y, por supuesto, se bebe buen vino y se come bien.

También resulta muy típico de estos locales que uno se vea integrando en poco tiempo dentro en un grupo de gente en la misma mesa, aunque haya llegado solo. Se podría asegurar que una Besa ha sido siempre lo que, hoy por hoy, se viene describiendo como "medio de comunicación". Y aún cuenta con un punto más a su favor: allí todos somos iguales. Labriegos, banqueros, trabajadores o arquitectos; lo que lleva a todos a reunirse en una de estas bodegas es la alegría de beber un buen vino, la comida casera, el buen ambiente y las personas que te rodean.

Para que usted se vaya haciendo una idea sobre lo que le espera, aquí le damos algunas indicaciones para que prepare su visita a una de estas bodegas:
Las Besen o Besa son explotaciones temporales y no precisan de ninguna concesión especial. Por este motivo, sólo pueden estar abiertas durante cuatro meses al año. La mayor parte de las veces se abren "por etapas" entre septiembre y abril. Cada Besa se atiene a esto de manera diferente, por este motivo es mejor llamar o preguntar previamente en cada una, si está abierta o no.