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Vino en Stuttgart

Antiguamente, debido a que el vino se puede cultivar especialmente bien en suelo árido, no útil para la agricultura, numerosas familias, en su mayor parte de escasos recursos económicos, se dedicaron a la viticultura.

Toda la familia tenía que ayudar y, debido a los elevados impuestos y rentas de arrendamiento (de hasta un 80%), a menudo no quedaba mucho para sobrevivir.
Por este motivo, se cultivaba donde se podía y se rezaba a San Urbano, patrono de los viticultores, para que tendiera su manto protector contra las heladas y el granizo.
La viticultura creció tan excesivamente que, ya a principios del siglo XIV, las autoridades prohibieron plantar más vid, so pena de multa, con el fin de no poner en peligro el abastecimiento de los habitantes de la región con pan, frutas, ganado y leche.

Las crónicas de la época cuentan que en el año 1386 fluía más vino que agua, tanto es así, que la argamasa utilizada en aquel entonces para la construcción de las casas debía ser mezclada a menudo con vino.

Por supuesto, queda claro que se organizaban numerosas fiestas y celebraciones con el fin de disfrutar de esta profusión de vino. Por poner un ejemplo: cuando en el año 1480 falleció el muy apreciado conde Ulrich V, sus allegados más próximos y más lejanos ahogaron sus penas en 64 cubas de vino tinto y blanco. Si se tiene en cuenta que, por aquel entonces, una "cuba" correspondía a 294 litros, se consumieron casi 19.000 litros de vino durante las exequias.
Aunque parezca increíble, en torno al 1600 se cultivaban 45.000 hectáreas de vino en Württemberg (actualmente se cultivan aproximadamente 11.000 hectáreas) y, con frecuencia, hubo más vino del que se podía consumir. La riqueza genera envidia y, por aquel entonces, en el Württemberg dedicado al vino también era así. El vino, fue motivo pues de numerosas disputas e incluso pequeñas guerras en este período de abundancia y riqueza.
Sin embargo, todas las disputas se eclipsaron frente al acontecimiento que consiguió hacer acabar con prácticamente el cien por cien de la actividad vitícola de la zona: la guerra de los treinta años.

Justo antes de que estallara la guerra, las autoridades comenzaban a imponer una conciencia de calidad del producto y se perfilaban los primeros esfuerzos por eliminar los tipos de vid no adecuados, atendiendo así más a la buena calidad del vino que a la cantidad del mismo.
Se inició el cultivo de uvas Clevner, Veltliner, Silvaner, Gutedel, Traminer, Moscatel y otros tipos; más tarde, a finales del siglo XVII, se añadieron las vides tipoTrollinger y Riesling.

¿Quién fueron los primeros, los romanos o el vino? Lo único que resulta del todo seguro es que los romanos introdujeron la bebida de Baco, pisando previamente la uva y almacenando el resultado de esta acción en barricas. No obstante, en el caso particular de la región de Stuttgart parece probable que el vino hiciera su entrada triunfal por obra y gracia de la cristiandad.